Escritor de historias

Estoy Intentando publicar mi primera novela mientras ando liado con una segunda que nada tiene que ver. Además de esto, de vez en cuando me desahogo y a la par me siento realizado con relatos como los que hay a continuación. Si tienes un rato te animo a leer un poco.

¡Coco, no, ven!

Tenía los dedos ensangrentados y la frente cubierta de pequeñas gotas de sudor que helaban su piel a pesar del calor de aquella noche; sentía que el aire fuera más denso y por eso le costara respirar. Todo le pesaba, hasta sus gafas, pero cuando soltó aquel cuchillo era demasiado tarde ya, tarde para pedir perdón, tarde para arrepentirse, tarde para ese todo y para su nada. Los brazos le temblaban y pronto se derrumbó... Sigue leyendo

20.12.2016 Leer más

Duele cuando no estáis

Resulta muy duro seguir solo el camino, todo un desafío literalmente. Por mucha pluma y vino que se tercie me faltáis en cada mano. Os siento tan lejos después del tiempo que hemos pasado juntos, de todas esas noches en las que tardaba en salir el sol, que ya no queda luna, la botella está vacía y mis manos congeladas. Me abandonasteis en el peor momento, os fuisteis con el mejor postor y postrado me quedé en mitad del vacío... Sigue leyendo

08.03.2016 Leer más

Seres móviles

Dos vidas en dos maletas que al poco de abrirse se cierran de nuevo. Muchos caminos con no menos cruces, entre atascos y accidentes que se van quedando atrás, que por un momento se olvidan al repostar en distintas gasolineras. Lo suficiente para llenar el depósito y proseguir con el viaje para no volver jamás. Querer avanzar hasta la meta para encontrar lo deseado es una buena forma de vivir, pero sólo si se disfruta del trayecto... Sigue leyendo

04.07.2015 Leer más

9 meses no es nada

Eras un gran tipo. Obediente de pequeño y licenciado después sin perder el tiempo, como siempre a curso por año. Trabajaste en lo tuyo nada más terminar la carrera y poco después tu mujer encontró al hombre de su vida y te casaste. Tuvisteis 2 hijos que sacaron lo mejor de cada uno, ambos en el colegio con mayor renombre de la zona, pero tus horas de empleado por cuanta ajena no te las quitaba nadie. Tu profesión quizás fuera lo primero y por eso sólo les veías acostarse. Los fines de semana con los suegros y tú llevando el... Sigue leyendo

04.01.2015 Leer más

La próxima vez deja la nevera abierta

Fue cuanto menos curioso, y es que ya entrada la primavera la vida de Dave se enfrió hasta congelarse, literal y metafóricamente, porque entonces hizo frío, mucho frío. Terminó la primavera y poco a poco pasaron el verano primero y el otoño después hasta llegar de nuevo el invierno. Pero todo eso ocurrió ahí fuera, al otro lado del grueso cristal del incómodo congelador en el que él se encontraba, donde nada cambiaba desde que sin ser consciente de ello entró en él; tantas fueron las cosas que sin embargo habían mutado que no parecía una maldita nevera sino más... Sigue leyendo

02.08.2014 Leer más

Directora de arte en Jerry Maguire

Ya es difícil progresar en una oficina siendo madre, pero más aún cuando quien la dirige, ese tal Jerry, es un tipo lejano a la ficción y sin demasiados escrúpulos, divorciado y con amantes sin ser ese exactamente el orden, y sus secuaces unas hienas que besan el suelo que él pisa. Unos personajes ellos que bien podrían haber salido de otra película de esas en las que, como buenos secuaces, sólo responden unos segundos después en función de la de su sicario para darle la razón. Pero allí estaba Renée, una directora de arte capaz de sacar campañas como... Sigue leyendo

26.03.2014 Leer más

Un coleóptero depredador común

Bodo era un escarabajo, un coleóptero depredador común, tan habitual en las calles de la ciudad como muchos otros insectos en los meses de verano. Bodo, así como sus padres, los padres de sus padres y todos los padres de sus padres, que eran unos cuantos, se alimentaba de insectos, lombrices y demás babosas, y toda su preocupación consistía en patearse el parque en el que vivían con el único objetivo de sacar tajada que llevarse a la boca y como mucho algún adorno con el que decorar la parcela. Pero eso no era suficiente para Bodo, Bodo quería conocer... Sigue leyendo

29.05.2013 Leer más

Sala Paradiso

Aquella noche fue la última vez que la mítica Sala Paradiso abrió sus puertas al público, tras más de medio siglo de espectáculos entre actuaciones y fiestas, pero no mucha gente se enteró ya de esto. Mi otra opción era quedarme en casa descorchando algún Rioja, pero qué demonios, peor no podía ser. Dejé enfriando el vino por si acaso, embutí mis huesos en algo de ropa y allí me fui con el primer taxi que supo dónde estaba. Cuando llegué allí no había más luz que la de las farolas y el rojo queriendo ser verde del semáforo de... Sigue leyendo

07.02.2013 Leer más

El tranvía de Gante

Aquella noche le costaba conciliar el sueño, había sido noveno al sprint en la etapa de aquel día y eso era buena señal. El Giro acababa de empezar y este podía ser su año, por la carrera y por todo. Sentía cómo aún la sangre hacia palpitar sus piernas, casi tenía más ganas de salir a correr que de echarse a dormir. Acababan de poner en la tele la peli de Trainspotting, doblada lamentablemente al italiano, y en su cabeza se repetía una y otra vez la misma canción de Blur, pero no lograba recordar el nombre. Echaba de menos... Sigue leyendo

19.05.2011 Leer más

El ático de Dave

Dave estaba allí, tumbado, tranquila y plácidamente, con los ojos entreabiertos, contemplando las estrellas. Dave había bebido y era feliz, se preguntaba cómo podían verse tan claramente desde la ciudad, cómo hasta allí abajo llegaba el brillo de todos aquellos astros, atravesando la densa boina de contaminación que flota sobre Madrid. Y mientras Dave pensaba en las estrellas y en el misterio que escondía la eterna noche del cosmos, haciendo tan pequeños a los hombres en particular, y a los seres que habitan el planeta Tierra en general, pensaba también sobre la vida, en el giro de 360 grados que... Sigue leyendo

03.05.2010 Leer más

A las pipas les gusta los 40 Principales

Estaba anocheciendo. Una familia de pipas de girasol cruzaban la zona norte de la comunidad autónoma de Madrid, desde la sierra hasta la capital, amontonados todos los miembros, en un hueco del salpicadero de un Seat 127. En el cielo, una Luna llena enorme seguía de lejos la mirada de Jorgito, un crío de apenas 5 años. Actualmente las pipas de girasol tienen muchas salidas profesionalmente hablando, el pan multicereales, los productos cosméticos, piensos avícolas o como ingrediente secreto de salsas, estofados y ensaladas, pero entonces el ser chupadas, peladas, masticadas y devoradas por homos dos veces sapiens era su... Sigue leyendo

23.01.2010 Leer más

Terminal de carga

Y te quise abrazar pero te esfumaste con el aire que no cabía en mis pulmones. Parada frente a la puerta giraste la cabeza una última vez para dedicarme media sonrisa y la cruzaste para alejarte de mí. Qué mala baba la de los caracoles que no consiguieron frenar el tiempo que se desbocaba contra nosotros. Malditos sean los aeropuertos, los jefes de sección, las azafatas, pilotos y comandantes, las cintas transportadoras, las puertas de carga y embarque y las maletas llenas de besos que viajan sin destino. Ahora comparto barra con un desconocido que fuma Camel, con mi copa... Sigue leyendo

24.06.2008 Leer más

Contando momentos

la noche delante de tus ojos, las nubes pasan veloces detrás de la ventana y poco a poco empiezas a darte cuenta de que es el primero del resto de tus días que vivirás sin ella. Al otro lado de la habitación suena por segunda vez esa canción tan triste del hilo musical que no querías volver a oír. Ella marchó de madrugada y no quiso llevarte consigo. Tres fueron las veces que suplicaste que no te dejara y cuatro las que le dijiste —te quiero—. Cinco minutos después sollozabas, con la cabeza gacha, apoyando la frente sobre su... Sigue leyendo

20.05.2008 Leer más

Hacia mar adentro

Pensó que ya había vivido demasiado, cuarenta y tantos años dejándose la piel entre aparejos, cabos y artes de mugrientos pesqueros, con dos mujeres, un puñado de amantes, muchos litros de aguardiente y cientos de pipas chamuscadas a sus espaldas. Su cara arrugada, los diversos tatuajes de su cuerpo y sus manos ásperas surcadas por decenas de cicatrices que las recorrían de lado a lado daban buena cuenta de ello. Al final, su gran sueño de trasladarse a Argentina y ser empresario, vestir traje y camisa y llevar un maletín de piel curtida quedó amarrado en puerto. Su hijo Juanito... Sigue leyendo

20.12.2007 Leer más

Un perdido de tantos

Jaume Puig era un escritor frustrado, un niño bien venido a menos, un estúpido crío de buena familia, un fracasado, un perdido de tantos. Con 16 años ya tenía moto y poco después estudió periodismo en la Autónoma de Barcelona con un intachable expediente académico. Leía a Bukowski, y a Miller, y a Burroughs, se creía distinto al resto, mejor que el resto, con una capacidad innata para la supervivencia y la ingesta de alcohol, un tipo no muy alto, con buenos brazos a pesar de perder todas las peleas en los bares del bajo Barcelona. Jaume Puig era de... Sigue leyendo

21.12.2006 Leer más

El sapo, el ángel y la princesa

Era una niñita morena muy guapa, su precioso pelo negro hacía unos tirabuzones muy graciosos a los lados de su linda carita rosada, con una naricilla como un botón cubierta de pecas en el centro de la misma y unos curiosos ojos enormes que todo querían saberlo. Era primavera y la pradera entera rebosaba de florecillas de todos los colores que hay en el arco iris. Un enorme sauce llorón, con toda la frondosidad que podía caber en sus melancólicas ramas, coronaba la colina y a sus pies descansaba una fresca charca de aguas cristalinas. El Sol la sonreía desde... Sigue leyendo

30.06.2004 Leer más